Revista

Subsidios: Un palo en la rueda del plan fiscal

16 Feb , 2016
Daniel Montamat (Directorio de YPF)  

El recién designado miembro del directorio de YPF, (que ya encabezó esa compañía en el pasado y fue ex secretario de Energía) detalla como los subsidios energéticos hoy constituyen uno de los principales rubros del déficit fiscal. “No hay posibilidad de formular un plan de estabilización serio que apunte a una macro estable sin abordar la distorsión de la herencia energética“, dice.

(Nota del Editor: la columna fue publicada antes de que asuma el Presidente Mauricio Macro)

Esta administración (la de CFK) va a transferir a la que la suceda un desquicio fiscal. El déficit de las cuentas públicas nacionales (fiscal y cuasi-fiscal) rondará los 9 puntos respecto al producto. El gasto público consolidado ya representa 45% del producto y la presión impositiva en la década aumentó de 28 a casi 40% del producto. El aumento del gasto se financió con mayor presión tributaria y con emisión inflacionaria.

La Argentina en su historia siempre tuvo problemas para financiar al Estado y la prestación de los bienes públicos con recursos genuinos. Lo tuvo al emanciparse de España y perder los recursos fiscales que provenían de las regalías mineras del Alto Perú. Lo tuvo cuando emancipada empezó a depender de los recursos de la Aduana que financiaban a la Provincia de Buenos Aires, y los tuvo a partir de la década del treinta del siglo pasado cuando perdió su inserción en el comercio mundial y requirió financiamiento para las nuevas demandas sociales. Desde la Reforma Constitucional de 1994 tiene pendiente un nuevo pacto fiscal. Un déficit fiscal crónico nos codena a tasas inflacionarias crónicas y a la destrucción de la moneda. Los subsidios energéticos hoy constituyen uno de los principales rubros de ese déficit.

Con datos cerrados del año pasado, los consumidores  argentinos de gas natural pagaron por el producto U$S 4.500 millones. Los proveedores (productores locales, gas de Bolivia, gas por barco) cobraron por el suministro U$S 10.300 millones. La diferencia de U$S 5.800 millones se cubrió con subsidios. Son subsidios que benefician más a los ricos que a los pobres y que han desalentado el uso racional de la energía.

La cuenta eléctrica fue peor.  La demanda agregada del país pagó  US$ 2.716 millones y la oferta que generó los electrones facturó U$S 10.325 millones. Los subsidios eléctricos sumaron U$S 7.609 millones.  Los subsidios energéticos totales sumaron U$S 15.700 millones en 2014 y representan alrededor de 3.5% del producto.  Este año los subsidios van a seguir creciendo por la mayor incidencia del subsidio eléctrico. No hay posibilidad de formular un plan de estabilización serio que apunte a una macro estable sin abordar esta distorsión de la herencia energética. Es cierto, para reducir los subsidios hay que recomponer las tarifas.

Habrá que hacerlo, primero transformándolos en subsidios a la demanda (tanto m3 de gas como kwh por familia, con excedentes que paguen tarifas recompuestas); después focalizándolos vía tarifa social en las familias que lo necesitan


Últimos Tweets