Argentina, Empresas, Energía renovable

“Las renovables son la llave del futuro”

4 Sep , 2017
La Prensa  

El programa Renovar impulsa el desarrollo de las energías limpias, que ocupan sólo el 2 % de la matriz nacional. Se llevan invertidos u$s 1.500 millones del total de u$s 3.500 millones comprometidos en las licitaciones de la ronda 1. “La garantía del Banco Mundial fue clave”” asegura Marcelo Alvarez, presidente de la Cámara del sector.

Aunque aún tienen poco peso en la matriz energética nacional -apenas un 2%-, las Energías Renovables ganan protagonismo palmo a palmo. El marco legal las impulsa, existe la voluntad oficial de desarrollarlas a través del Programa Renovar, y el mercado se ha transformado en una arena adonde los empresarios pueden hacer pie. Claro está, siempre falta algo: el crédito es exiguo para las pymes y en las licitaciones las compañías locales se ven superadas por sus rivales del exterior, que obtienen financiamiento con bajo interés en un negocio donde la tasa pagada determina el nivel de precios.

“El sector está pasando por un bueno momento”, destaca el presidente de la Cámara Argentina De Energías Renovables (Cader), Marcelo Alvarez. Y agrega: “Argentina pasó de ser pionera a perder el tren. Ahora está tratando de recuperar el terreno perdido”.

La línea de tiempo está repleta de mojones, algunos más destacados que otros. “En el 2006 se estableció la ley 26.190. Era una ley voluntarista ya que no decía ni cómo se financiaban los proyectos, ni a qué tasa, entre otras cosas. Postulaba que el 8% de la energía eléctrica tenía que ser de origen renovable a diez años. En el 2009 se reglamentó. Como el Gobierno estaba fuera del mercado de capitales, se transformó en un instrumento elegido para comprarle a los privados bajo la estrategia de que fueran ellos los que buscaran el dinero afuera. Pero no lo encontraron. Además, Cammesa no era elegible como sujeto de crédito”.

-Hasta ese punto, más intenciones que hechos concretos.

-Deberíamos ser el tercer país de la región luego de Brasil y México. Pero dependiendo de la tecnología que se utilice -biomasa, eólica, solar, hídrica, entre otras- el escenario cambia. En solar estamos en el puesto 14 de la región, por detrás de República Dominicana y Panamá, según datos de diciembre. La ley actual, la 17.191, corrige, complementa y mejora la anterior. Está pensada para toda la demanda eléctrica. Los grandes usuarios, que son el 25% de la demanda, pueden elegir si se quedan con Cammesa o buscan otro abastecimiento.

ESCENARIOS

-El escenario de las ER tiene tres patas: las licitaciones del Programa Renovar, el pacto de precios entre privados y la autogeneración y comercialización de energía. ¿Es correcto?

-Para los grandes usuarios es así. Pueden elegir la modalidad que más les guste. Si se quedan y le compran a Cammesa no tienen costo financiero alguno, ni contrato propio a largo plazo. Pero le van a pagar a Cammesa un mix que no es lo más eficiente, con un costo financiero que llevará el precio a 90 dólares el megavatio-hora.

-¿El mercado brinda otras alternativas?

-Algunos privados que puedan asumir contratos a diez años se irán de Cammesa y comprarán más barato. Pero no están obligados a hacerlo. Al comienzo había cierto miedo en la asociación de grandes usuarios por la generación de sobrecostos, pero eso no les ocurrirá si no se mueven.

-¿Cuál es la participación de las empresas argentinas en el Renovar?

-En términos de industria nacional es relativamente baja. Hay créditos fiscales y estímulos para todos aquellos que puedan justificar un 30% de componentes fabricados en el país. Pero es difícil por los plazos. No se va a poder integrar todo con fabricación nacional. Algunas cosas vendrán importadas de China o de donde sea, pero otros equipos pueden ser locales, como las torres, carcazas, estructuras y tableros.

-En las dos primeras etapas del Renovar las empresas chinas se posicionaron en el mercado local. ¿La clave es que venían con el financiamiento estatal bajo el brazo?

-Esa es una de las razones. Los proyectos solares y eólicos son capital intensivos, es decir que hay que poner todo el dinero al comienzo. Todo el costo es capital inicial, pero luego el mantenimiento es bajo porque no hay motores, ni combustible. En cambio, los proyectos de ciclo combinado al comienzo son más baratos, pero el mantenimiento es más caro. En lo financiero cuanto más baja la tasa y más largo es el período de pago, más competitivo soy. El juego se vuelca a las grandes empresas extranjeras o locales. Una pyme no sale ni en la foto del Renovar, pero el esquema se complementa con el texto de la ley para distribuir. Es decir, inyectar energía renovable por parte de particulares residenciales o comerciales.

INVERSION

-¿Hay líneas de financiamiento para los inversores locales?

-Existen dos principales: el Fondo Fiduciario para el Desarrollo de las ER y la línea de financiamiento del BICE. Son más chicas de lo que deberían ser en términos de rango. El Gobierno opera por 3.500 millones de dólares, pero estos créditos oscilan entre los 200 y los 600 millones. Da para financiar sólo una parte menor del total. El que viene con financiamiento de afuera es más competitivo.

-¿Qué fuente de energía renovable tiene mejor proyección en la Argentina?

-Depende de la zona. Patagonia y buena parte de la pampa son conocidas por la energía eólica. El régimen de vientos es muy bueno. En Europa tienen que poner los molinos en el Mar del Norte, invertir en offshore, y es mucho más caro instalar los pilotos. Argentina tiene la posibilidad de colocarlos junto a la ruta. Tenemos factores de capacidad que Europa no posee, de un 50% o más. Es decir que la mitad del año la turbina eólica está funcionando a pleno.

-¿Por qué, con condiciones tan positivas, no se desarrolló este sector energético?

-El financiamiento fue una traba. No se conseguían créditos o se conseguían muy caros. Bolivia o Chile se financian al 4%, pero Argentina se financia al 7%, y hace dos años era al 15%. La diferencia de precios está en la tasa. La segunda barrera era un marco regulatorio que termina en contratos con Cammesa, una empresa pública. Ahora existe una garantía del Banco Mundial para quien firme a 20 años. En caso de que el Estado no le pague, el BM paga el capital hundido no amortizado. Eso fue clave para que las empresas se animaran a invertir a 20 años en Argentina. Por primera vez los contratos se amortizan a 12 años. Es una novedad positiva.

POLITICA

-¿El Gobierno impulsa con mayor firmeza la política de Energía Renovable?

-Creo que este Gobierno tiene una vocación genuina de desarrollar las renovables. El presidente se lo cree en serio. En privado habla de las energías renovables como lo que son, la llave del futuro. No hay que dejar pasar la oportunidad de desarrollar la industria local.

-¿Cuánto se ha invertido hasta el momento?

-Para la ronda 1 son u$s 3.500 millones. Hasta el momento la ejecución de los contratos está en u$s 1.500 millones. Es muy probable que la mayoría de esos contratos llegue a buen término. También es posible, como pasa en otros lados del mundo, que algunos no progresen. Siempre se caen algunos porque son temerosos a la baja de precios.

-¿Cómo sigue esto?

-Hay una fuerte presión presidencial para sacar rápido la ronda 2 del Renovar. Lo criticable es que uno no pasa de gatear a correr los 100 metros llanos. Lleva tiempo mover toda esta cadena. Es necesario que el Ministerio de Producción marque la cancha para ver qué parte de la industria desea impulsar. Esto para que no se repitan viejos errores y que la sustitución de importaciones sea una renta extraordinaria para el amigo de turno.

-¿Es una actividad con perfil importador?

-No hay que ponerle trabas a las importaciones, y al mismo tiempo hay que estimular a los fabricantes locales que se quieran arriesgar. No hay que correr carreras en todos lados. Hay algunos componentes que se pueden desarrollar en la Argentina y generar un mercado regional. Sería un error tratar de competir en todo, y sería también un error importarlo todo. Chile y Perú importan todo el material, tienen precios más bajos que la Argentina en el megavatio-hora por las tasas que pagan, pero no desarrollan ningún nicho industrial interno. Argentina, en cambio, puede hacerlo.

“Creo que este Gobierno tiene una vocación genuina de desarrollar las renovables”, asegura Marcelo Alvarez, presidente de Cader.

Actualizar las tarifas, clave para el negocio

El plan de actualización tarifaria que lleva adelante el Ministerio de Energía, con fecha tope a 2019, resulta fundamental a la hora de redireccionar subsidios hacia la faz social y talar el déficit fiscal. Pero, además, es una política clave para el futuro de las empresas que explotan la energía renovable, necesitadas de un mercado dinámico que pague lo que cuesta la generación y distribución del recurso.

-¿Es vital la actualización de las tarifas?

-Es de real importancia para nosotros. Hay que hacerlo con sentido social y no de un día para el otro. Una economía debe atender todas las variables y no ajustar tarifas y que el asalariado quede colgado. Desde la actividad energética el subsidio indiscriminado que no permite formular políticas de uso racional de la energía fue un error. Ese proceso ya empezó a corregirse. Ya fue anunciado que habrá un fuerte ajuste luego de octubre.

-¿Eso impulsará la inversión en el rubro?

-Teniendo reservado un sector de los subsidios para la tarifa social, pero no marginal, sino ampliada para todos aquellos que no puedan pagar, se soluciona el problema. El precio tiene que estar en relación al costo. Sólo con eso hay un gran mercado para las renovables en Argentina.

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