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“Lo importante no es sólo vender shale gas, sino sumarle valor agregado”

11 Nov , 2014
REDACCION SHS  

Así lo sostuvo Gustavo Bianchi, Director de Y-TEC, empresa de Innovación y Desarrollo creada a partir de una asociación estratégica entre YPF y el Conicet, en una entrevista exclusiva publicada en la Revista ShaleSeguro.

Las líneas de investigación en las que trabaja la compañía se dividen en tres gerencias: Upstream, Downstream y Energías Renovables. Su misión es brindar soluciones tecnológicas y especialistas formados para el desarrollo de la industria energética, con el objetivo de llegar a ser líderes en la región. Su tarea fundamental es actuar de nexo entre la ciencia del conocimiento y la industria.

A poco más de un año y medio de la creación de Y-TEC, ¿cuáles son los principales logros de la gestión?

Desde el punto de vista de los recursos humanos el logro es grande. Cuando llegué a la empresa éramos 70 personas; actualmente ya somos 300 en el equipo y 22% de los científicos viene del Conicet. Estoy orgulloso del nivel de nuestros profesionales y de recibir permanentes pedidos de colegas que quieren sumarse a trabajar en este proyecto.

En cuanto a la producción, ya tenemos cuatro patentes en proceso en los Estados Unidos; esto es un gran indicador de éxito, especialmente si pensamos que llevamos apenas un año y medio de trabajo activo.

Otro punto a destacar es el compromiso que asumimos con la difusión, para compartir los logros de Y-TEC con la comunidad científica, las empresas y la sociedad en general.

Así es que en diciembre de 2013 lanzamos Desafíos, nuestra revista, que combina un estilo de divulgación más generalizado con un contenido científico y ya hemos publicado tres números.

Hace ya un tiempo se viene hablando de la escasez de ingenieros y los pocos profesionales que se reciben en el país. ¿Cómo afrontan ustedes este tema?

Efectivamente hay una falta de generación intermedia, esdecir que tenemos por un lado los profesionales junior recién doctorados, y por el otro los expertos de pelo blanco, con

muy buena formación y muy reconocidos a nivel internacional, pero que se están por jubilar. Entre estos dos extremos tenemos poco. Lo que hacemos es tratar de que esa gente con experiencia no se jubile, sino que se sumen a nuestro equipo para capacitar y entrenar a los doctores recién recibidos. Esta forma de trabajo genera alegría por dos lados: primero, quien está muy formado y a punto de jubilarse, disfruta de ceder a un tercero todo su conocimiento y completar el “pasaje generacional”; en el extremo opuesto, los flamantes egresados valoran inmensamente tener colegas de semejante nivel de quienes aprender. Estoy convencido: el conocimiento no se jubila, hay que transferirlo.

Asimismo, en el país -y el Mundo- faltan ciertas líneas específicas de la ciencia: Geomecánica, Geofísica y Geoquímica, son sólo algunas. Para solucionarlo, en Y-TEC tenemos como doctrina de formación y de desarrollo, la creación de grupos multidisciplinarios. Por ejemplo, integramos en un mismo equipo a un doctor en Geología con un doctor en Física, quienes luego de un período de trabajo, capacitación e intercambio de conocimiento, adquieren las aptitudes de dos Geofísicos. El mismo método aplicamos en Geomecánica.

Esta estrategia la complementamos con el trabajo directo con las Universidades y un programa de pasantías destinado a la formación de doctores en carreras de Ciencias Exactas.

Cada año, incorporamos entre 10 y 15 pasantes, estudiantes universitarios de los dos últimos años de estas asignaturas; una vez recibidos, Y-TEC invita a los mejores a incorporarse su staff mientras avanzan con su doctorado, enfocándose en la línea de investigación que la empresa necesita. Una vez que se doctoran, pueden quedarse con nosotros o salir al mercado.

Estamos trabajando para solucionar el tema del talento y los recursos humanos en los próximos años. No olvidemos que al hablar de ciencia y tecnología hablamos de largo plazo, de 10 a 20 años.

“Nuestra meta es ser líderes en el conocimiento, el desarrollo y la producción de combustibles No Convencionales, en la región y el Mundo”.

¿En qué medida influyó para la creación de Y-TEC, la decisión de YPF de avanzar en el desarrollo de shale oil & gas?

La idea de conformar Y-TEC surgió del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, y de Miguel Galuccio, a partir de su visión compartida respecto a la creación de un centro de investigaciones que sintetizara el talento científico, los recursos y los desafíos de YPF y el Conicet.

En este contexto, el desafío del desarrollo No Convencional, tiene sin dudas un rol de peso. En el caso de Vaca Muerta, estamos intensamente abocados a estudiar su geología, que es totalmente diferente a la de las formaciones de shale en los Estados Unidos. A medida que nos movemos, ya sea en dirección vertical u horizontal, cambian las propiedades geofísicas, geomecánicas y geoquímicas del reservorio y por lo tanto la forma óptima de producción. La premisa es que cuánto más y mejor conocemos ese fenómeno geológico, mayor será el volumen de producción obtenido, y más eficiente será el proceso. Ese es nuestro norte; lo que queremos es que, a través de los estudios que realizan los equipos de Y-TEC, YPF siga creciendo con resultados positivos. Nuestra meta es ser líderes en el conocimiento, el desarrollo y la producción de combustibles No Convencionales, en la región y el Mundo.

Desde que se comenzó a trabajar en el shale de Vaca Muerta ¿cuál fue el avance tecnológico incorporado más importante, que nos acerque al autoabastecimiento?

No les puedo contar (risas). Es tecnología que está patentada y no queremos todavía hacerla pública. Pero estamos trabajando fuertemente, especialmente en No Convencionales, donde la meta es sin dudas incrementar la producción. Sí puedo resaltar que se está invirtiendo y trabajando en un proceso de aprendizaje y perfeccionamiento constante. Por ejemplo, a la hora de avanzar en las perforaciones, lo primero que se hizo en Vaca Muerta fue repetir la técnica aplicada en los Estados Unidos y avanzar con pozos horizontales. Pero como los reservorios son distintos -35 metros de espesor allá contra 350 metros acá-los resultados no fueron alentadores en términos de costos. Por lo tanto YPF, conjuntamente con nosotros, decidió -al menos por ahora- pasar al trabajo en pozos verticales, que tienen la misma productividad y mostraron ser más eficientes. Mejorar la aplicación de la fractura hidráulica y crecer en el conocimiento del reservorio para tener mayor visibilidad del medio, es nuestra prioridad. Pero todos sabemos que la producción No Convencional es a mediano o largo plazo e YPF está trabajando para optimizar sus resultados hoy. Por eso, en paralelo a los proyectos vinculados al shale, tenemos varios expertos abocados al tratamiento de campos maduros, que son la fuente que puede darnos más producción ahora.

 ¿Cómo trabajan en la recuperación de esos pozos?

En Argentina, al 80% de los campos maduros les inyectan agua para completar el proceso de recuperación secundaria. De la mano del agua llega la corrosión y esto sumado al poco trabajo de conservación, generaron una situación crítica. Ante este panorama comenzamos rápidamente a trabajar en el mejoramiento de la calidad del agua de inyección, lo redundó en un aumento de la productividad de los pozos. Además, hicimos progresos también en la recuperación terciara, al agregar polímeros que dan más viscosidad al agua, ese aumento de viscosidad hace que abajo ese reservorio trabaje en forma de pistón y dé más petróleo (sin polímeros, trabaja como un “finger” y deja petróleo atrás). El problema es que estos polímeros -al igual que los sulfatantes también usados en la recuperación terciara- se hacen en el exterior, especialmente en Francia y Estados Unidos. Desde Y-TEC estamos promoviendo la fabricación de estos productos en la Argentina. Lograr sustituir localmente estos insumos importados tendría un impacto directo sobre los costos de la producción petrolera.

 ¿Tiene interacción Y-TEC con otras petroleras, más allá de YPF?

Sí. En primer lugar, cuando YPF tiene un acuerdo con una compañía -como puede ser Chevron- nosotros trabajamos en el desarrollo y compartimos los datos con las empresas asociadas. Pero también nos relacionamos con empresas de forma independiente. Con SINOPEC, por ejemplo, ya tenemos firmado un convenio marco -y estamos trabajando en los específicos- para hacer un desarrollo particular. Asimismo, a través del IAP G estamos promoviendo consorcios entre las firmas que necesiten de nosotros un proyecto en especial. El objetivo es que en lugar de verse forzadas a ir a Estados Unidos o Canadá para encontrar la solución a sus necesidades, puedan resolver el problema acá.

 ¿Qué rol tiene o quiere tener Y-TEC a nivel regional?

La premisa que compartimos con YPF y con otros pares de la región es la complementariedad. La idea es que los líderes que se sobresalen en determinadas líneas -como Brasil en aguas profundas a través de PETRO BRAS CENPES- no se repitan, sino que se integren para trabajar en conjunto. La Argentina está próxima a consolidarse como referente en No Convencionales, impulsada por la labor de YPF y de Y-TEC, ambas comprometidas con la permanente ampliación del conocimiento y el perfeccionamiento de los profesionales abocados al proyecto. Además ya somos referentes en campos maduros; Argen-tina hace muchos años que está haciendo recuperación secundaria y tiene mucho expertise en eso.

 ¿Cuáles son sus proyecciones respecto a la producción local de shale oil & gas para los próximos años?

Básicamente, gracias a los combustibles No Convencionales, vamos a pasar de ser un país dependiente en energía a ser un país exportador. Pero lo más importante es que podamos no sólo vender el shale gas -del que somos la segunda reserva a nivel mundial- sino sumarle valor agregado. Esto significa, que se pueda usar ese insumo para dar nuevo impulso a la industria petroquímica local, entre otros sectores. Yo preferiría, en vez de tirar un caño y venderle gas a otro país, tirar un cable y venderle energía eléctrica. Es muy importante que podamos usar el gas extraído de nuestro suelo para hacer productos derivados a través de la industria petroquímica. Si mantenemos esto con una proyección en el tiempo, como política de estado, podemos reactivar notoriamente la producción nacional. Depende de muchos factores, pero el autoabastecimiento puede llegar en poco tiempo.

¿Y-TEC mantiene algún intercambio de conocimiento o tecnología con los Estados Unidos, dado su probado éxito con el shale?

Nuestro grupo está trabajando con Baker Hughes, Schlumberger, Halliburton, la Universidad de Austin y el MIT. Dentro de las 300 personas que tiene hoy la empresa, 9% están vinculadas a contratos que tenemos con estas universidades; por ejemplo, 10 PhDs del MIT trabajan con nosotros.

¿Cómo se puede desmitificar el fracking?

La estimulación hidráulica tiene 80 años; no es ninguna novedad. Se aplica hace muchos años en campos de gas convencional. Los argumentos que hablan de supuestos enormes daños al ambiente, son totalmente infundamos. Es imposible que la poca energía que se aplica en la hidrofractura pueda llegar a producir movimientos en la superficie como los que mencionan. Desde el punto de vista de la contaminación por los productos químicos usados, la realidad es que se aplican en cantidades mínimas, similares a las que encontramos en muchos productos de uso cotidiano, inclusive destinados a la higiene y la salud. Toda actividad que se desarrolle, tendrá sin dudas un impacto sobre el ambiente. Lo importante es que esa afectación sea la mínima necesaria. La industria petrolera cuida el medio ambiente, y no por “ser buenos”, sino porque existen estrictas normativas sobre el tema que las empresas están obligadas a cumplir y porque si no lo hacen, el mercado las castiga y sus acciones bajan, tal como le pasó a BP. Y-TEC tiene un departamento de medio ambiente que trabaja con las últimas técnicas de remediación: biología molecular, biofitoremediación, ecotoxicidad y biodegradabilidad; tecnología de punta que garantiza que el entorno en general sea apto para la vida.

¿Trabaja Y-TEC con fuentes alternativas de energía? ¿Y con las renovables?

Sí, por supuesto. El litio, por ejemplo, está ocupando gran parte de nuestros esfuerzos. La Argentina es uno de los países más importantes en yacimientos de este metal. Nosotros hicimos un acuerdo con la provincia de Jujuy para obtener parte del litio que les deja como regalías la explotación y lanzamos un proyecto de innovación tecnológica. Consiste en investigar y desarrollar desde los salares, hasta las celdas para fabricación de baterías como las que usamos en los celulares, los autos y los relojes. Para el año que viene a esta altura tendremos una planta piloto de producción del ánodo, el cátodo, la pasta y la membrana de litio (ion litio) para completar todo este proceso productivo en el país. Seríamos los primeros de Centro y Sudamérica en dominar esta tecnología. Otra línea de trabajo muy importante es la de Energías del Mar. El potencial energético del mar de la Patagonia austral, tanto de corrientes oceánicas como de mareas, es considerado uno de los más importantes del Mundo. Las fuertes corrientes marítimas en la región del estrecho de Magallanes y las mareas en el estuario del río Gallegos, pueden ser una fuente de generación de energía mucho más eficiente que la hidráulica. La primera etapa de este desarrollo consiste en la instalación de dos boyas de adquisición de datos para medir el recurso marino de la región (ph, temperatura del agua, altura de las olas, velocidad y rumbo de las mareas, etc.). El paso siguiente es bajar una turbina hecha por INVAP para sacar el factor de carga, que suponemos cercano al 80% (muy superior al de otras fuentes inagotables, como la hidráulica y la eólica, cuyo resultado está cercano al 60% y 45%, respectivamente). Nuestra meta para en el futuro mediato es lograr generar energía eléctrica -varios cientos de MW- para, pensando a más largo plazo, poder unir Ushuaia con el contienen a través de un puente desde donde cuelguen las turbinas. Si lo logramos, la inversión aplicada, se paga sola. De momento, el costo de las dos boyas exploratorias, fue de U$S 2.3 millones. Estamos investigando también el campo de la Geotermia, que consiste en la obtención de energía a partir del vapor caliente del interior de la Tierra. Nuestro país tiene grandes condiciones para hacerla viable, especialmente en zonas a lo largo de la Cordillera. En el volcán Copahue, por ejemplo, tenemos la capacidad de generar 30 MW de potencia. Es una fuente super segura. Por ahora, estamos trabajando en una prospección del recurso geotérmico, mediante pozos y mapeos, para luego realizar una ingeniería del reservorio.

¿Cuáles son los tres principales objetivos de Y-TEC?

Primero, y sin dudas, ser líderes en conocimiento, desarrollo y producción de No Convencionales. En segundo lugar, poder producir en el país todos los polímeros que se necesitan para la recuperación terciaria, y así bajar los costos de la implementación de esta tecnología en el campo. Y por último, pero no por eso menos importante, implementar Energía del Mar, lo que nos permitirá generar cientos de MW de potencia. Me animo a agregar un objetivo extra: la remediación de los canales de nuestra planta en La Plata, donde estamos terminando la construcción de nuestra sede, un edificio modelo con una superficie de 11.000 metros cuadrados y varios detalles innovadores destinados a la sustentabilidad. Mi visión es la recuperación del Riachuelo. Hay que trabajar.

 

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