Energía, Mundo

Estudio predice crecimiento de la industria de EEUU gracias al shale

23 Sep , 2013
Shane Hoover  

Unconventional drilling for oil and natural gas, such as that in Ohio’s Utica Shale, could be a major boost to the nation’s manufacturers during the next decade and a half. Ver nota

Expertos, Mundo

Siete factores que incidieron en el éxito del desarrollo de shale gas en Estados Unidos

21 Sep , 2013  

Al menos siete factores contribuyeron en el meteórico crecimiento de la explotación de recursos no convencionales en Estados Unidos en los últimos años, lo que le ha permitido incrementar sus reservas de hidrocarburos y desarrollar notablemente su producción, explicó Francisco González, profesor asociado Riordan Roett de Estudios Latinoamericanos de la Universidad John Hopkins, de Washington DC.

Según el experto mexicano, en la década del 2000 la explotación de gas de esquisto ya era posible porque la tecnología respectiva fue desarrollada en más de 40 años por pequeñas empresas de servicios petroleros en Texas, con el fin de aumentar la producción proveniente de campos maduros de petróleo y gas, pero era poco rentable.

Sin embargo, la conjunción de la fractura hidráulica y perforación horizontal, además de los cambios en los precios de los hidrocarburos en 2003 permitieron que este tipo de explotación se torne muy rentable.

En este sentido, en las nuevas condiciones globales, las empresas energéticas privadas más grandes se dedicaron a la creación de asociaciones, compra de “jugadores pequeños”, y comenzaron a arrendar la tierra por su cuenta para desarrollar la producción de esquisto.

Ante la pregunta referida a las principales razones del desarrollo del gas de esquisto en EEUU, González indicó que una de las causas está relacionada con la existencia de un gran número de pequeñas empresas de servicios petroleros, que fueron obligadas a la innovación constante para atender las necesidades de los grandes jugadores de la industria, por lo que abundaron las pruebas de ensayo y error para el desarrollo de tecnologías y se diversificó el riesgo.

Asimismo señaló que el aumento de precios internacionales del petróleo desde 2003 permitió la búsqueda de alternativas a los hidrocarburos convencionales que se explotaban en ese tiempo.

Además otro elemento a favor del desarrollo de esta industria es que los derechos de propiedad son fácilmente transferibles en EEUU, debido a que los dueños de las tierras también poseen los recursos naturales bajo el subsuelo.

De esta manera las empresas de energía arrendaron directamente la tierra para la exploración y producción con la mínima intervención del Estado. Sin embargo, una parte significativa del territorio de ese país sigue muy regulada, por lo que a veces se exagera la imagen de que este país es “un paraíso para los perforadores”, aclaró.

A su vez otra de las ventajas adicionales que se ofrecen en Estados Unidos tienen que ver con impuestos bajos y los incentivos al aumento de producción, mercados financieros con mucha liquidez, muchos actores, sobre todo de capital privado y bajos costos de perforación.

En las conclusiones de su estudio denominado: “Recursos de esquisto: ¿Por qué primero en los Estados Unidos y pueden continuar este camino otros países?” González manifiesta que la revolución de esquisto obligó a una nueva evaluación sobre el potencial de la energía, los precios, y los efectos sobre el crecimiento económico, el desarrollo y las cuestiones de la sostenibilidad ambiental.

Las condiciones existentes en los Estados Unidos permitieron que esta revolución del gas se inicie allí, por lo que su réplica no es imposible, pero todavía es bastante duro lograrlo, sostuvo.

A su vez, consideró que es conveniente para las empresas energéticas estatales y privadas que no pueden explotar recursos no convencionales por cuenta propia asociarse con aquellos que si cuentan con la tecnología y know how correspondiente.

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Mundo

Petroperú afirma que su país podría sumarse a la explotación de shale

20 Sep , 2013  

El gerente general de Petroperú, Luis Lem, afirmó que existen zonas donde se podría explotar el denominado “shale gas” o gas de esquisto en el país, aunque señaló que la tecnología para extraerlo aún es cara.

Recordó que en Estados Unidos la explotación de este gas es un boom y con el rápido avance de la tecnología los precios para extraerlo -fracturando la roca de manera hidráulica- podrían bajar.

“En Perú, sí tenemos zonas donde se podría explotar el shale gas, pero la tecnología todavía es cara y todavía no se justifica económicamente que se pueda hacer en el país”, dijo durante su participación en la 31 Convención Minera Perumin, en Arequipa.

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Expertos, Mundo

Estudio sobre ‘Fracking’ de la Universidad de Texas desestima fuga de metano

19 Sep , 2013
Ben Webster - Editor en Medio Ambiente  

Fracking does not lead to as much leakage of the greenhouse gas methane as had been feared, according to a study which will strengthen the case for exploiting Britain’s reserves of shale gas.

The study, by scientists at the University of Texas, suggests that exploiting natural gas can be an effective way of meeting climate change targets by reducing reliance on coal. The risk of “fugitive emissions” of methane, a far more potent greenhouse gas than carbon dioxide, has been one of the main objections raised by campaigners against fracking.

David Cameron said last month that shale gas would cut energy bills, and pointed out that, in the US, where more than 10,000 fracking wells open up each year, gas prices are substantially lower than in Britain. However, Sir David King, the Government’s former chief scientific adviser, has argued that there could be severe environmental consequences from fracking, and that it will not be the same “game changer” in Britain as it has been in the US.

The study, published in Proceedings of the National Academy of Sciences, involved taking direct measurements of methane emissions from 150 natural gas production sites in the US containing 489 hydraulically fractured wells. It found that, during the process of extracting natural gas from the ground, total leakage at the sites was 0.42 per cent of all the gas produced — slightly less than the 0.47 per cent which the US Environmental Protection Agency suggested in 2011 was the national average.

The study did not consider other potential downsides of fracking, such as water and air pollution, and concerns about increased traffic and noise in otherwise tranquil countryside. The study authors said they had controlled how the research was done and how the wells were chosen.

Robert Howarth, of Cornell University, one of the scientists who first raised concerns bout
methane leaks, described the results as “good news” but said they might represent a “best-case scenario”.

He said it showed the industry was capable of fracking with very low emissions, “but they very often do not do so. They do better when they know they are being carefully watched.” He said more research was needed to explain why some studies have found high rates of leaking methane and others have not.

Gabrielle Petron, a methane monitoring scientist for the National Oceanic and Atmospheric Administration, suggested that the study might not have included the worst sites for leakage.

She said: “Even very high-quality measurements cannot overcome the small number of operations or sites measured.”

Ira Leifer, a scientist at the University of California, Santa Barbara who has measured methane leaks across the US, said companies might steer scientists away from sites where there were big leaks.

Ralph Cicerone, president of the National Academy of Sciences, and an atmospheric scientist who has researched methane, dismissed concerns that the industry’s funding of the report could have influenced its results.

He said the authors were “some of the very best experts around the country. It doesn’t matter who is paying these people. They’re going to give you the straight scoop.” A spokesman for the Department of Energy and Climate Change said: “We welcome this report, as it supports our approach that, wherever shale gas is exploited, it must be done reducing the environmental and safety risk to as low as reasonably practicable.”

The study was funded largely by oil and gas companies but carried out by a team of independent scientists.

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Energía, Mundo

EEUU: El shale creó 2.1 millones de empleos durante 2012

18 Sep , 2013
Daniel Yergin  

El rápido aumento del gas de esquisto (shale gas) y del petróleo de formaciones compactas (tight oil) en Estados Unidos constituye nada menos que una revolución en el petróleo y el gas natural. Ya no puede haber ninguna duda sobre el dramático giro en la posición energética de Estados Unidos. Ver nota

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Mundo

¿Quiénes son los principales políticos británicos a favor del shale?

18 Sep , 2013   Galeria

La conferencia internacional Shale Gas World 2014 reconoció los principales actores del ámbito político británico que se expresan públicamente a favor de la explotación del shale gas en UK para aprovechar su ya reconocido potencial para la industria de hidrocarburos.

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Mundo

Encuesta sobre ‘Fracking’ en sitio de EEUU obtuvo más de 80% a favor de la técnica

18 Sep , 2013
Steve Carlic  

Ante el debate presente en la sociedad de Nueva York sobre la fractura hidráulica, el portal Syracuse reprodujo un video publicitario a favor del uso de la técnica de explotación del shale y consultó a los lectores qué opinaban al respecto.

Sobre una base de 1.487 votos resultados de la encuesta fueron:

  • Debería ser prohibida: 12, 44 %
  • Debería ser permitida: 82,72 %
  • Debería ser permitida pero sólo en determinadas locaciones: 3,09 %
  • “No estoy seguro pero me inclino hacia que se prohíba”: 0,81 %
  • “No estoy seguro pero me inclino hacia que sea permitido”: 0,87 %

El spot difundido fue producido por American Petroleum Institute, un grupo representante de la industria del petróleo y gas para EE.UU.. Exhibe a una mujer que narra cómo junto a su familia decidieron permitir la estimulación hidráulica y concluyen que la técnica es “segura”.

El predio donde vive la familia está ubicado en Weld County, Colorado, que está sufriendo importantes inundaciones y donde los profesionales de empresas petroleras trabajan para evitar daños ambientales.

[youtube w=”420″ h=”315″]http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=8sbhMdPx_NA[/youtube]

Mundo

La existencia de shale gas permitirá a México llegar a una transición energética

17 Sep , 2013
Israel Rodríguez  

Adán Oviedo, director de la Compañía Mexicana de Exploraciones (Comesa, empresa de participación estatal mayoritaria, con 60 por ciento de Pemex y 40 por ciento de Schlumberger), aseguró que el país cuenta con vastos recursos en hidrocarburos para al menos 60 años. Dijo que la existencia de shale gas o gas de lutitas permitirá a México llegar a una transición energética muy tersa.

Informó que en 110 años de actividad petrolera en el país, “hemos producido 55 mil millones de barriles de crudo equivalente, pero todavía tenemos reservas por 44 mil millones y recursos prospectivos por descubrir de hidrocarburos convencionales (crudo y gas) del orden de casi 55 mil millones de barriles, y si añadimos los no convencionales (shale gas y shale oil) estamos hablando de 60 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente”.

Entonces, agregó, contamos con casi 150 mil millones de barriles por producir y por descubrir. Es decir, que si calculamos con variantes fijas de producción e inversión, y considerando la probabilidad y la estadística de la ocurrencia de estos recursos, con toda seguridad estamos hablando de que en México tenemos recursos petroleros al menos para los próximos 60 años.

Gas lutita, vital en la transición energética
Al participar en el primer Seminario sobre energía y minerales en México, Pemex y CFE ante la reforma energética en el México de 2013, ¿privatización o modernización?, organizado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, el funcionario detalló que en el país 90 por ciento de la generación de energía depende de los hidrocarburos.

Consideró que las necesidades de suplir en las próximas décadas la energía a escala mundial, y México no es la excepción, van a estar muy concentradas en la explotación de recursos no convencionales, como el gas lutita, que van a requerir de grandes montos de inversión para su extracción, además del desarrollo e innovación de tecnología para poder extraerlos comercialmente.

Asimismo, dijo que los negocios del futuro serán la petroquímica y la refinación. Explicó que hay una tendencia mundial de sustituir el petróleo crudo para la generación de energía y utilizar el gas, que es un combustible más limpio.

Subrayó que hay grandes reservas de gas en el mundo y en México, que van a sustituir el uso del petróleo para generar energía, y entonces va a quedar gran capacidad y gran volumen de petróleo que no se va a usar para generar energía, pero sí para refinar y generar productos como prendas de vestir y diversos artículos que se utilizan cotidianamente en la industria de las telecomunicaciones, que son derivados de la refinación del petróleo.

Señaló que a pesar de que la refinación es un buen negocio, y lo tiene identificado el gobierno, es una cuestión de inversiones. En este momento migrar de la generación de energía a gas natural nos va a tomar entre 15 o 20 años, refirió.

No se pueden hacer hoy inversiones tan cuantiosas para proyectos de 20 o 25 años por el rezago del país en la materia; históricamente se debe a la falta de una visión integral de la industria petrolera.

Advirtió que el uso racional de los recursos naturales en un país es vital para asegurar el crecimiento económico y, por ende, la viabilidad de la vida social de sus ciudadanos, pero también es un tema tan importante que constituye un elemento de tensión geopolítica y reordenamiento económico en el mundo.

Informó que las últimas estimaciones señalan que en el orbe hay alrededor de 5 mil 700 trillones de pies cúbicos de gas, que en el contexto geopolítico, en un futuro cercano van a cambiar las condiciones hegemónicas o de balance geopolítico en el mercado de hidrocarburos. Esa lucha ya se está dando actualmente.

Mundo

“En Paraguay estamos ante la expectativa de participar de la revolución energética”

17 Sep , 2013
Alberto Acosta Garbarino  

El esquisto o shale es, en términos sencillos, una piedra bañada en petróleo que se encuentra bajo la tierra y de la que por un sistema complejo y moderno de trituración, se libera el petróleo y el gas contenidos en ella.

En diversos estados de los Estados Unidos, especialmente en Dakota del Norte, se han encontrado enormes reservas de shale.

Según la McKinsey Global Institute, en este siglo XXI el shale va a cambiar radicalmente a la economía norteamericana y consecuentemente a la economía mundial.

Las reservas encontradas indican que Estados Unidos, que hoy es el principal importador de petróleo del mundo, va a pasar a ser autosuficiente en el consumo de energía en los próximos años.

Desde el punto de vista geopolítico el impacto va a ser tremendo, porque el petróleo convencional debería bajar su precio y la importancia estratégica de los países petroleros se va a reducir considerablemente.

Para los Estados Unidos, las conflictivas zonas del Medio Oriente y de Venezuela van a ser cada vez menos relevantes, con las enormes consecuencias positivas y negativas que esto puede implicar. Desde el punto de vista geoeconómico, el impacto también va a ser y ya está siendo tremendo.

El precio del gas se mide en millones de BTU y el precio del gas que Rusia envía a Alemania es de USD 11,36; en Indonesia cuesta USD 17,72; en nuestro vecino Brasil cuesta USD 18 y en Estados Unidos el shale gas cuesta tan solo USD 4.

Debemos tener en cuenta que actualmente la economía mundial se mueve gracias a dos motores: el consumo de los Estados Unidos y la producción industrial de China, destinada principalmente al mercado norteamericano.

Siendo el mercado de destino Estados Unidos y con un precio tan bajo del shale gas, muchas industrias, especialmente las de uso intensivo de energía, están trasladando sus fábricas de China a Estados Unidos. Esto hará posible una nueva industrialización del gigante del norte. En América del Sur, el impacto del shale también va a ser tremendo.

Argentina ha encontrado en la zona de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén, la segunda mayor reserva del mundo de shale gas y la cuarta mayor reserva del mundo de shale oil. La nacionalización de YPF y la concesión a la empresa norteamericana Chevron se ha hecho para explotar activamente dicho yacimiento.

En el Brasil también se han encontrado yacimientos de shale en el estado de Paraná en zonas cercanas al río Paraná y todos sabemos que la misma cuenca geológica se tiene a ambas márgenes del río Paraná.

Por lo tanto, si existe shale en el lado brasileño también debería existir shale en el lado paraguayo.

Eso nos plantearía a los paraguayos una extraordinaria e impensada oportunidad de desarrollo, pero también un gran dilema, porque esa zona es actualmente la principal zona productora de soja de nuestro país.

De todos modos, es mejor tener que administrar la abundancia antes que la escasez, pero para poder hacerlo convenientemente tenemos que ponernos de acuerdo en una visión estratégica de desarrollo del país.

En esa estrategia, la producción de alimentos y de energía eléctrica van a seguir siendo importantes, pero a las mismas tenemos que agregarle la industrialización, la explotación minera y ahora los hidrocarburos.

La estrategia de desarrollo tiene que tener en cuenta todos estos sectores y tiene que establecer prioridades.

Porque administrar es priorizar e, increíblemente, estamos ante la expectativa de participar de la revolución energética que cambiará al mundo.

 

* El autor es Presidente de Desarrollo en Democracia, Institución sin fines de lucro, creada el 11 de marzo del 2004 a iniciativa de un grupo de 67 socios fundadores, todos ellos empresarios y técnicos preocupados por coadyuvar al diseño e implementación de estrategias que apunten a acelerar el ritmo de crecimiento y desarrollo de Paraguay.

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Mundo

La revolución del shale ha transformado radicalmente la economía norteamericana

17 Sep , 2013
Emilio Cárdenas - Exembajador Argentino  

La revolución del “shale” –esto es, de la extracción de petróleo crudo y gas natural por medios “no convencionales”– ha transformado radicalmente la economía norteamericana. Pero más aún la de Dakota del Norte.

Hablamos de un hasta no hace mucho somnoliento Estado del noroeste de Estados Unidos, con un perfil hasta no hace mucho predominantemente agrícola y una población de apenas unos 700.000 habitantes.

Hoy Dakota del Norte es el segundo productor de hidrocarburos del país del norte, sólo detrás de Texas, con una producción diaria que ya es del orden de los 860.000 barriles, lo que resulta algo así como el 10% de la producción total norteamericana. Nivel que, por lo demás, está en aumento constante. Hasta hay ya una comunidad latina que ha llegado atraída por el milagro petrolero y por el empleo que genera.

Ocurre que allí se explotan los yacimientos de “shale” conocidos como Bakken y Three Forks. Como consecuencia, los salarios locales aumentaron notoriamente y la desocupación es ahora de apenas el 1,4%. La actividad petrolera, como cabía esperar, ha movilizado la construcción y la obra pública, particularmente en el capítulo del transporte; para atender una verdadera avalancha de población y a la comercialización de la producción de hidrocarburos.

En momentos en que la Argentina comienza a incursionar en este tipo de producción, con altas expectativas, vale la pena describir, sintéticamente, cómo grava Dakota del Norte a esta actividad. En otras palabras, cómo es su política tributaria al respecto.

El principal impuesto sobre esta actividad es el llamado “severance tax”, que se aplica con una alícuota del 11,5% aplicada sobre el valor bruto del petróleo y gas extraído en boca de pozo.

Ese impuesto es, en rigor, la suma de dos tributos de aplicación simultánea. Una “tasa de extracción” del 6,5% sumada a una “de producción” del 5%. La segunda es técnicamente considerada como un sustituto a los gravámenes a la propiedad y se dedica, aunque sólo parcialmente, a financiar –automática y directamente– los presupuestos operativos de aquellos “condados” en los que la producción tiene lugar. Los “condados”, recordemos, son una suerte de equivalente a nuestros “partidos”. La mayor parte de estos ingresos, no obstante, va a parar a las arcas del Estado de Dakota del Norte (equivalente a nuestras provincias). Lo recaudado en función de la primera tasa va íntegramente a las arcas del Estado local.

Dakota del Norte también recibe ingresos de la actividad petrolera propiamente dicha y del uso de tierras fiscales. Entre ellas un pago único, al frente, por el derecho exclusivo de explotar (alquilándola) una fracción de tierra de propiedad del Estado. Una vez que comienza la extracción, el Estado recibe asimismo una regalía que se paga calculada sobre la producción, con una escala en función de los volúmenes producidos que va desde el 12,5% en algunos condados hasta el 18,75% en otros. Los productores pagan luego, sobre el resto de lo que producen, el llamado “severance tax”, antes aludido. En síntesis, cada 100 dólares de producción en el yacimiento Bakken se pagan 18,75 dólares como regalía y, sobre el saldo, (81,25 dólares) se paga el “severance tax”, a una tasa del 11,5%.

El presupuesto del Estado de Dakota del Norte hoy recibe unos dos billones de dólares en concepto de “tasa de extracción” y unos 1,76 billones de dólares por la “tasa de producción”. Con parte de los fondos recaudados se ha constituido un Fondo Estratégico, cuyos recursos sólo pueden gastarse cuatro años después de ingresados, salvo que se apruebe específicamente un gasto en particular con el voto favorable de los dos tercios de la Legislatura local.

La alícuota del “severance tax” de Dakota del Norte es superada tan sólo por la de Louisiana, que es del 12,5% y por la de Alaska, que es del 35% (pero que tiene deducciones que la llevan a una tasa efectiva del orden del 14%, que está ciertamente en línea con las de los demás estados). La de Texas, en cambio, es del 4,6%; la de Colorado, del 5%; la de Wyoming, del 6% y la de Oklahoma, del 7%.

Queda claro que naturalmente cuanto más alta es la presión fiscal del Estado local, menos se atrae a los inversores, que además tienen naturalmente que pagar los tributos nacionales y municipales que en cada caso correspondan.

En un mundo abierto, donde competimos todos contra todos por flujos de inversión que no son, para nada, infinitos, la referencia antes realizada acerca de lo que sucede en otros lares puede ser útil.