Mundo

El petróleo no convencional acerca a EE.UU. con la autosuficiencia energética

9 Sep , 2013
Ed Crooks y Geoff Dyer  

Los portaaviones de 100.000 toneladas son evidencia física de que si bien en los últimos cinco años gran parte del mercado petrolero mundial cambió, otra gran parte no lo ha hecho. El boom de los hidrocarburos no convencionales (shale) en EE.UU. liberó enormes reservas de petróleo y gas, transformando la industria energética del país y aumentando las esperanzas de que EE.UU. pueda comenzar a separar su economía y política exterior de la política complicada de Medio Oriente.

La ansiedad por el suministro de energía se apoderó de EE.UU. desde el embargo de petróleo de 1973 por parte de Arabia Saudita. Cada presidente desde Richard Nixon habló de acabar con la adicción de EE.UU. al petróleo extranjero, pero sin éxito. Hasta ahora.

Gracias a la combinación de una producción en alza en lugares tales como la cuenca Bakken Shale de Dakota Norte y la demanda interna, que aún está 10% debajo del pico registrado en 2005, el porcentaje de la demanda de EE.UU. de petróleo que satisface las importaciones cayó de casi 60% en 2005 a menos de 40% este año. La Agencia Internacional de la Energía, el comité asesor de los países ricos, considera que hacia la década de 2030 EE.UU. podría ser más o menos autosuficiente en materia de energía.

Tom Donilon, hasta hace poco asesor de seguridad nacional de Barack Obama, describió el boom del shale como un “momento de transformación”, que “permite poner una mano más dura en la implementación de nuestros objetivos de seguridad internacional”.

Otros fueron más allá. Lisa Murkowski, la republicana de mayor rango en el comité de energía y recursos naturales del Senado, este año escribió que la dependencia de EE.UU. de la Opep, el cartel de petróleo, “hace que nos resulte difícil fomentar nuestros valores y defender nuestros intereses”, pero para el 2020 esa dependencia podría quebrarse.

Pero Siria obligó a bajar de la nube. Siria no exporta demasiado petróleo ni controla ninguna ruta comercial crítica. Pero su guerra civil es en una batalla sustituta para el productor de energía más grande del mundo, donde Rusia e Irán apoyan al presidente al-Assad y Arabia Saudita, Qatar y EE.UU. apoyan a los rebeldes. El temor de que el conflicto se extienda a países que son exportadores importantes de petróleo, incluyendo Irak, hizo que el mes pasado el precio del crudo en EE.UU. alcanzase el pico más alto en dos años. Los automovilistas estadounidenses están pagando seis centavos más caro el galón de combustible con respecto a la semana pasada. Si EE.UU. inicia ataques contra las fuerzas de Assad, los analistas esperan que el precio del crudo siga aumentando.

La crisis está demostrando tanto el potencial del “arma energética” de EE.UU. como sus limitaciones.

La “independencia energética”, que permitiría a EE.UU. dar vuelta la espalda al resto del mundo en general y al Medio Oriente en particular, sigue resultando seductora. La realidad no es tan simple.
“Todo es mejor con Bakken” reza un cartel pegado en una sala de control de la refinería Phillips 66 de Bayway, Nueva Jersey.

Es un chiste, un juego de palabras que alude a la frase “todo es mejor con bacon”… pero también es absolutamente serio. Hace pocos años, todo el petróleo procesado en ese lugar llegaba en petroleros del oeste o el norte de África, o de la costa este de Canadá. En la actualidad, alrededor de 30% llega en vagones de Dakota del Norte. Cuando el año próximo se termine una terminal de ferrocarril, ese porcentaje podría alcanzar un 66%.

La ventaja competitiva del crudo de Bakken, que cuesta unos u$s 10 por barril menos que su homólogo internacional, le dio una mano a la refinería Bayway.

En consecuencia, cada vez más los residentes de Nueva York y Nueva Jersey llenan el tanque de su auto con combustible proveniente de EE.UU. y no de Algeria, Nigeria o Angola.
Avances en las técnicas de fracturación hidráulica y perforación horizontal permitieron que la producción de petróleo de EE.UU. aumentase 50% en 2008.

También contribuyeron a un auge del gas natural, que ahora es mucho más barato en América del Norte que en Europa o Asia. Hay más de 20 proyectos en desarrollo para exportar gas natural licuado de EE.UU. Aun cuando solo algunos prosperen, EE.UU. será un exportador importante en la próxima década.

Donilon afirma que el aumento de la producción de petróleo y gas está ayudando a EE.UU. a cumplir sus objetivos de política exterior.

El año pasado, cuando EE.UU. y otros países impusieron sanciones más severas a Irán, era más fácil coordinar las acciones internacionales porque la producción en aumento de EE.UU. atenuaba el temor de un aumento perjudicial del precio del petróleo.

“Las sanciones contra Irán tuvieron más éxito de lo que la gente pensó que tendrían porque lograron recomponer el suministro perdido en los mercados del mundo y, de ese modo, conseguir la cooperación de China, India y otros países”, afirma Jason Bordoff, ex alto funcionario de la Casa Blanca que actualmente trabaja en el Centro de Política Energética Global en la Universidad de Columbia.

“Logramos sacar 1,5 millones de barriles por día del mercado sin provocar un pico de precios, lo cual habría afectado nuestra economía y ayudado a Irán.”

El aumento de la producción de EE.UU. también está ayudando a atemperar la amenaza de un aumento de precios vinculada con la crisis en Siria.

El mercado mundial de crudo está ajustado y la producción en Libia y Nigeria, gravemente interrumpida. La producción de Arabia Saudita se sitúa en el nivel más alto de los últimos 24 años y el reino intenta compensar el déficit y la capacidad ociosa de la Opep para cubrir cualquier interrupción disminuye.

El aumento reciente de los precios del crudo habría sido peor sin el suministro extra de EE.UU., que aportó 1 millón de barriles adicionales por día al mercado en el último año. “Fue beneficioso para EE.UU., y para todos los demás”, sostiene Stephen Eule de la Cámara de Comercio de EE.UU. “Y a medida que sigamos aumentando la producción, lo veremos aún más claro.”

En los mercados del gas, también, el aumento de la producción estadounidense está erosionando la influencia de los competidores de dicho país. Rusia logró utilizar su posicionamiento como el exportador de gas más grande del mundo para influir sobre sus vecinos más pequeños, especialmente Ucrania, y para fortalecer sus lazos con países como Alemania, Italia y China. Su lugar ahora se ve amenazado por la competencia de los suministros de gas natural licuado que de otro modo habrían ido a EE.UU., y por las posibles exportaciones de este mismo país.

Lituania, por ejemplo, está construyendo una terminal de importación de GNL y a futuro abriría una fuente alternativa de gas que podría abastecer 75% de la demanda de gas de los tres estados bálticos. China cerró una dura negociación con Rusia sobre un acuerdo de gasoductos, exigiendo un precio más bajo. Clientes de toda Europa renegociaron contratos en condiciones más favorables y Ucrania fue abiertamente confrontativa, negándose a pagar u$s 7.000 millones a Gazprom, la empresa estatal rusa.

Uno de los beneficios directos para EE.UU., sugiere David Goldwyn, ex funcionario estadounidense y actual consultor de energía, es que Rusia está de nuevo preparada para abrirse a compañías petroleras extranjeras, lo que permite que la petrolera estatal Rosneft trabaje con ExxonMobil de EE.UU. en la exploración del Mar de Kara.

La diplomacia del gas estadounidense tuvo otro éxito significativo. Japón dijo en marzo que entraría en las negociaciones de Trans Pacific Partnership (TPP), un objetivo EE.UU., en parte debido a que sumarse a un acuerdo podría allanar el camino para importar GNL estadounidense.

El know how estadounidense en materia de hidrocarburos no convencionales también puede ser una exportación útil. La administración trabajó con países como Polonia, Ucrania, Jordania, China y México para ayudarles a desarrollar sus recursos de shale a fin de que puedan satisfacer más de su propia demanda de energía a partir de la producción nacional y no de Rusia, Irán u otros países potencialmente hostiles.

Reducir el compromiso de EE.UU. con Medio Oriente también se ve como una forma atractiva de ahorrar dinero. En respuesta a los ajustes fiscales, que entraron en vigencia este año, la Armada tiene previsto pasar de tener dos a un solo grupo de portaaviones en el Golfo.

Aun así, como la confianza de EE.UU. en sus recursos energéticos va en aumento, hay peligro de que el optimismo se lleve por delante la realidad.

Si bien las tendencias y las previsiones parecen alentadoras, EE.UU. sigue siendo el primero o segundo importador de petróleo más grande del mundo (casi cabeza a cabeza con China). Por ahora, el aumento de los precios del petróleo, más que ayudar, dañará la economía de EE.UU. alimentando el boom de Dakota del Norte y Texas.

Como lo demostraron las últimas semanas, si bien la producción de petróleo de EE.UU. puede ayudar a moderar los precios, no puede controlarlos. Las petroleras del sector privado de EE.UU. nunca emularán la industria estatal de Arabia Saudita, con capacidad de mantener reservas para estabilizar el mercado cuando sea necesario.

Tampoco sirve demasiado la distinción entre el crudo estadounidense y los patrones de comercialización internacional. El petróleo es un mercado mundial y cuando el precio mundial del crudo sube, el precio de EE.UU. también sube.

Además, la revolución del shale oil recién se inicia y la industria tendrá que seguir el rápido ritmo de crecimiento de los últimos años para hacer realidad la promesa de autosuficiencia propuesta por la AIE.

“Sería tremendamente irresponsable tomar decisiones de política de defensa basadas en la suposición de que EE.UU. va a ser autosuficiente en materia energía en 10 o 20 años”, sostuvo Michael Levi del Consejo de Relaciones Exteriores. “Si esa previsión resultase incorrecta, podría ser desastroso. Una de las máximas aquí es: “no pecar de confiados”.

Incluso si EE.UU. pudiera asegurar toda la energía que quisiera, debería seguir preocupándose por que el suministro llegue a sus aliados y socios comerciales. Si el Estrecho de Ormuz se cierra y China se queda sin petróleo, es un problema de EE. UU., también.

Para los aliados de EE.UU. que exportan petróleo, incluida Arabia Saudita, la revolución del shale no es una oportunidad, sino una amenaza. Si la producción estadounidense sigue aumentando y la demanda se debilita, habrá un riesgo de exceso de oferta, lo que obligaría a Arabia Saudita y otros miembros de la Opep a recortar la producción o bien arriesgarse a un colapso de precios.

Energía, Mundo

México: Senadora apunta a la generación de empleo a partir de la reforma energética

30 Ago , 2013
Marcela Guerra - Senadora en México  

Asistí a la conferencia “Shale Gas México – Estados Unidos: experiencia y oportunidades”, en donde se habló de la oportunidad que tiene nuestro país al incrementar la producción futura de petróleo y gas natural, la cual detonará nuevas inversiones y empleos.

En nuestro país las principales cuencas de shale gas se encuentran en los estados de Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas y Veracruz.

Para lograr este desarrollo Resulta necesario impulsar una profunda reforma energética (reformar la Constitución), para incentivar la competitividad de México en un entorno internacional energético cada vez más complejo.

La reforma debe servir para fortalecer el Sector energético y hacerlo más productivo. Al contar con infraestructura eficiente para transportar los energéticos y con esquemas de participación del sector privado en la investigación y exploración de nuevos yacimientos, se generará un beneficio para toda la población del país, toda vez que podrán acceder a tarifas más económicas y se podrá contar con combustibles de mayor calidad.

De aprobarse una reforma constitucional en materia energética, México crecería al menos 1.7 por ciento más y se generarían 310 mil 230 empleos adicionales por año, a esto se agregaría un incremento en el ingreso por habitantes, así como un crecimiento en la inversión extranjera directa.

De acuerdo a información generada por el Departamento de Energía de Estados Unidos, México se sitúa en el cuarto lugar a nivel mundial en términos de reservas potenciales de gas natural, pero para poder acceder a las mismas se necesita inversión económica y uso de tecnología que se puede obtener de la iniciativa privada.

La modernización del sector, se puede alcanzar a través de una reforma que tenga como eje central la autosuficiencia energética, la generación de precios competitivos, la investigación y obtención de energías renovables y amigables con el medio ambiente.

Se requiere implementar un esquema de asociación para obtener recursos de aguas profundas y complementar las funciones de Pemex en la exploración de nuevos campos y yacimientos, así como en la extracción y explotación de recursos y en la participación de actividades secundarias de refinación y transporte de hidrocarburos, sin que el Estado mexicano pierda la rectoría sobre los recursos naturales.

Parte de la reforma energética, debe consistir en disminuir la combustión de recursos no renovables, contaminantes y caros para impulsar su sustitución por la generación de electricidad limpia, no contaminante y barata.

Mundo

Estonia logró la autosuficiencia de reservas energéticas gracias al boom del shale gas

27 Ago , 2013
Ambrose Evans-Pritchard  

El país de la república báltica es el primero en el mundo en satisfacer todas sus necesidades de energía shale, con suficientes reservas para los países vecinos y para exportar combustible destinado al sector de la industria marítima.

“Somos el país más independiente de la Unión Europea a nivel energético y no vamos a comprometer nuestra estabilidad”, dijo Juhan Parts, Ministro de Economía.

Es la misma historia en cualquier parte de Europa del Este: el debate acerca del combustible se reduce a Vladimir Putin y el dominio de ‘Gazprom’ en el suministro de gas. El calentamiento global inevitablemente juega un segundo lugar. “Estonia no es lo suficientemente rico como para experimentar con tecnologías incipientes”, explicó Parts.

“Aún si tuviéramos que invertir en nuevas plantas de energía hoy, el shale seguiría siendo el más barato. El gas ruso cuesta 1.8 veces más; la energía eólica terrestre 2 veces más y la eólica marítima 2.5 más”.

El shale oil es un combustible muchas veces ignorado. El Consejo Mundial de la Energía estima que las reservas globales son de 4.8 trillones de barriles y dos tercios están en USA.

La compañía de energía estatal de Estonia, ‘Eesti’ está construyendo una planta en Jordania que producirá 28.000 barriles diarios y cubrirá un tercio de las necesidades del país, en un intento por romper su dependencia a las importaciones.

Marruecos, Israel y Etiopía son los próximos. Italia cuenta con grandes depósitos en Sicilia, en caso de llegar a una situación de crisis.

“Sabemos dónde están las reservas mundiales de shale, la calidad de las mismas y como acceder a ellas“, dijo Sandor Liive, director ejecutivo de ‘Eesti’. Lo bueno es que el shale no tiene el riesgo que si tiene la exploración de petróleo convencional y sus reservas son, por lo menos. cuatro veces más grandes que todas las reservas de petróleo crudo. (…)

Energía, Mundo

México: Aseguran que el shale gas generaría hasta 50 mil empleos

12 Ago , 2013
Rubén Moreira Valdez - Periodista  

La explotación de shale gas en la zona Norte de Coahuila podría generar, en su periodo de máxima capacidad, hasta 50 mil empleos entre directos e indirectos, consideró el gobernador Rubén Moreira Valdez. Hasta ahora, con las primeras exploraciones en el municipio de Guerrero, se ocupó a unos 500 trabajadores.

“Yo estimo que el shale gas nos puede generar más o menos unos 50 mil empleos. Ahora mismo la pura exploración Pequeñita, que se está haciendo, está generando 500 empleos en la zona de Guerrero, Coahuila, que es casi el equivalente a la mitad de la población de Guerrero”, explicó.

Consideró que Coahuila está en un momento ideal para que se aprovechen los recursos energéticos del subsuelo, tanto el gas y algunos derivados del petróleo, como el carbón y otros minerales.

“Para finales de este siglo, los combustibles fósiles ya no se estén utilizando en el mundo, entonces o los utilizamos ahorita o nos quedamos con ellos enterrados. Alemania va a dejar de utilizar el año que entra el combustible producto del carbón, entonces lo utilizamos ahora o nuestros hijos ya no lo van a necesitar porque va a haber energía eólica y energía solar, entonces nos vamos a quedar con nuestra riqueza enterrada, que va a valer nada”, apuntó.

Pero mientras el optimismo industrial y económico está planteado en la explotación de shale gas que podría iniciar en los próximos meses, por ahora el país está dentro de una parálisis económica que, de acuerdo con el Gobernador, podría afectar a la pequeña y mediana industria.

Anticipó que para contrarrestarla, su Gobierno se dará prisa en resolver los procesos de licitación de obra pública para que las inversiones se apliquen en el menor tiempo posible y la generación de empleo se reactive.

“Lo que corresponde a la gran industria no traemos problemas porque va a seguir creciendo. De hecho vamos a anunciar varias inversiones grandes en los próximos días. En cuanto al resto de las ramas económicas vamos a acelerar los concursos que hace el Gobierno del Estado, las licitaciones, para activar el sector de la construcción, vamos a seguir desregulando para que sea más fácil la inversión”, señaló.

Mundo

Encuentran en Paraguay una gran reserva de gas no convencional

20 Jul , 2013
Shale Seguro  

El gas de esquisto (conocido como shale gas) encontrado en Paraguay representa uno de los descubrimientos más importantes en el ámbito de los hidrocarburos, gas atrapado bajo la superficie terrestre en una formación geológica denominada “roca madre”.

[youtube w=”420″ h=”315″]http://www.youtube.com/watch?v=96bkKch1DsU[/youtube]

Según la Agencia de Información y Administración de Energía de Estados Unidos, bajo toda el subsuelo paraguayo posee una inmensa capa de esquisto, que es la roca que tiene atrapado el gas natural. Así, el país en un potencial productor de gas natural, estimándose la capacidad en 62 trillones de pies cúbicos del gas.

De explotarse este potencial recurso, Paraguay ya no tendría que depender de otros países para proveerse del hidrocarburo.